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Fiesta de la Patrona de Goya

OBISPO E INTENDENTE COINCIDEN EN EL CUIDADO DE LA CASA COMÚN

Que Goya sea una casa común, de hermanos, donde se cuida la vida y la naturaleza. “Que la Virgen nos siga acompañando para seguir construyendo y desarrollando una ciudad mejor”, pidió el intendente Hormaechea.

“Dios te saluda María, pimpollo de Nazareth…”, dice la canción que, en estas líneas, refleja el espíritu de los goyanos que en este día especial se acercan a María “de Rosario”, patrona de la ciudad, para saludarla, rendirle honores y dejarse proteger por su amor maternal.

Es 7 de octubre y Goya se viste de fiesta para celebrar el día de su Santa Patrona, con diversas actividades durante la novena, en la vigilia y en esta jornada de profunda fe donde todos quieren estar presentes. En esta línea, antes de concluir la Misa central, el presbítero Juan Carlos López tuvo palabras de agradecimientos para con el obispo, quien llevó adelante la novena, a la cual transformó según sus palabras en “una escuela de formación y espiritualidad”.

Seguido a ello, agradeció a la Municipalidad de Goya por su disponibilidad y el aporte de áreas diversas, como ser entre otras las Direcciones de, “Tránsito, Cultura y al personal de limpieza”.

El Intendente Municipal Mariano Hormaechea, por su parte, hizo lo propio para con “el Obispo Adolfo Canecín y el Padre Juan Carlos, así como a todo el equipo de la Municipalidad agradezco por lo que fue toda una semana de celebración”. “Gracias al pueblo de Goya por acompañarnos y quiero pedirle a la Virgen que nos siga acompañando para seguir construyendo y desarrollando una ciudad mejor”, agregó.

Cabe recordar que durante la novena y en el marco de la visita a las instituciones, la imagen peregrina de la Virgen del Rosario fue recibida por el personal municipal encabezado por el Intendente Mariano Hormaechea, quien presente en la Vigilia escoltó a la Patrona Goyana cuando a la medianoche salió al atrio para saludar a sus “hijos dilectos”, en medio de una atmósfera celestial con la interpretación del Ave María a cargo de la Orquesta Municipal.

También mereció una línea destacada la tarea inclusiva de Paola Altamirano, quien llevó en lenguaje de señas el devenir de la Misa central.

En otro párrafo, López agradeció a las instituciones que hicieron llegar su adhesión y al personal de la Policía Provincial y de la Prefectura, por escoltar a la Virgen.

En su mensaje, el Obispo Adolfo Canecín se centró en el tema de la fraternidad, que debe convertirse en tarea favoreciendo la cultura del encuentro, generando amistad social.

“Que en nuestra ciudad nos tratemos como hermanos. Tratarnos como hermanos, por ejemplo, a través de nuestra conducta vial, como lo hablábamos con el señor intendente el otro día en una audiencia que me concedió. O cuidando la naturaleza….”, la cual es puesta en valor por la administración municipal atento a que conforma además parte del patrimonio que define a Goya como destino turístico, junto a la historia y a la cultura.

En el marco de la Misa frente al atrio de la Catedral, el Intendente Hormaechea manifestó en sus conceptos sentirse “muy contento de poder estar nuevamente en esta plaza tan simbólica e histórica para todos nosotros los goyanos”. Calificó a este día como “una fecha de reencuentro, después de una pandemia que no nos permitió juntarnos y celebrar junto a nuestra patrona la Virgen del Rosario, su día y el de la elevación de Goya como ciudad”.

“A Dios no se le escapa la historia, de cada uno, de todos. Celebramos también un nuevo aniversario de elevación al rango de ciudad de Goya. Vale la pena entonces recordar el fuego y la pasión de los primeros pobladores en favor del progreso y del crecimiento”, sostuvo Canecín.

“La respuesta que propone la iglesia a las grietas es la fraternidad. La fraternidad, como todos los valores, viene de Dios, y la tenemos que pedir personal y socialmente, y una vez acogida se convierte en una tarea”. “Cuidar la vida y la casa común”; y “no guardarse la vida para uno mismo”. Por eso, al momento de la bendición final propuso “que todos sean “bendecidores” para cada uno de los goyanos”. 

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