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CUMPLEAÑOS DEL OBISPO CANECIN, TAMBIÉN CELEBRA ANIVERSARIO DE SU ORDENACIÓN SACERDOTAL Y EPISCOPAL

Monseñor Adolfo Ramón Canecín, cumple hoy 63 años de edad, y celebra 33 años de sacerdocio y 6 de obispo en esta misma fecha, un triple acontecimiento. Dará gracias a Dios, en la misa que presidirá en la Iglesia Catedral de Goya a las 20. En la solemnidad de la Anunciación de la Virgen María.

Hace 6 años, un día como hoy recibío la ordenación episcopal en una misa que se desarrolló en la tarde del miércoles 25 de marzo en el atrio de la catedral de Nuestra Señora del Rosario. El obispo coadjutor de Goya aseguró que dedicará sus esfuerzos a buscar la unidad del hombre, en su cuerpo y en su espíritu, y de la comunidad diocesana.

Monseñor Canecín recibió el orden episcopal de manos del obispo diocesano de Goya, monseñor Ricardo Faifer. Fueron obispos co consangrantes monseñor Andrés Stanovnik OFMCap., arzobispo de Corrientes, y monseñor José Vicente Conejero Gallego, obispo de Formosa.

Una veintena de obispos, decenas de sacerdotes y cientos de fieles de los siete departamentos que componen esta diócesis, más los fieles provenientes de Formosa, tierra natal del nuevo obispo, se ubicaron en el escenario y sus alrededores. Asistieron a la celebración el gobernador de Corrientes, Ricardo Colombi, y el entonces intendente local, Jorge Bassi, entre otras autoridades.

Monseñor Faifer, que había pedido al papa Francisco la gracia de un obispo coadjutor para atender las necesidades pastorales, recordó en la homilía que el obispo es constituido “legítimo sucesor de los Apóstoles” para enseñar, santificar y gobernar el Pueblo de Dios como ministro, en nombre y con la autoridad de Cristo. Dijo a su coadjutor que la tarea del obispo es principalmente “un oficio de amor” que requiere “la total disponibilidad para la entrega”.

“¡Adolfo, recibes hoy la gracia del episcopado con toda su carga de consuelo y de cruz! Que la recibas en sintonía con el Corazón de Jesús y el de María, en total y humilde disponibilidad para la ofrenda de tu vida en amor a Cristo y a su esposa la Iglesia”, expresó monseñor Faifer.

El obispo, que se presentó con un inusual báculo coronado por la letra griega tau, que identifica a los franciscanos, también consideró que existe una falta de coherencia en cuanto al pensamiento y la acción del hombre.

Monseñor Canecín afirmó que “tenemos una sociedad bastante esquizofrénica en muchos sentidos” y llamó a vivir el Evangelio en la vida: “Cuando Dios y el hombre se ponen de acuerdo, ocurren maravillas; este ponernos de acuerdo tiene implicaciones eclesiales y sociales”.-

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